A principios de los años ‘90, INVAP
hizo sondeos entre distintas empresas industriales bonaerenses.
Detectó que el tratamiento y la disposición de los
residuos generados por las mismas era visto como un problema casi
intratable, ante a la entrada en vigencia de la Ley 24.051
Con esa información, más los estudios realizados
por consultoras internacionales a pedido de la Dirección
Provincial de Medio Ambiente de la Provincia de Buenos Aires,
se iniciaron los estudios de factibilidad, que condujeron a la
selección del sitio del emplazamiento, a la adopción
de las tecnologías a aplicar, y a la realización
del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental
entre 1994 y 1995.
La planta fue diseñada en base a todos esos documentos,
más los requerimientos regulatorios establecidos por la
Legislación Ambiental, principalmente
la Ley Nacional 24.051 y su Reglamentación
831/93, referida a los Residuos Peligrosos, la Ley Provincial
11.720 y el decreto 806/97 de Residuos Especiales.
Las “áreas grises” se cubrieron
usando normativas internacionales basadas en recomendaciones de
la EPA (Environmental Protection Agency), la Agencia de
Protección Ambiental de EEUU.
Para la ubicación de la planta se tuvieron en cuenta
las características geológicas e hidrogeológicas
del terreno, y las condiciones meteorológicas y climáticas
de la zona. Los estudios realizados confirmaron que el lugar elegido
cumplía con las normativas internacionales más estrictas
en la materia, como las establecidas por la ONUDI
y el Banco Mundial.
Previo a la realización del Estudio de Factibilidad,
INVAP firmó un acuerdo de
cooperación con CHEMCONTROL, consultora
danesa de amplia experiencia en la materia dentro de la Unión
Europea (UE).
La ingeniería del proyecto fue realizada en forma conjunta
por CHEMCONTROL e INVAP
entre 1996 y 1997. CHEMCONTROL tuvo a su cargo
la elaboración parte de la ingeniería básica
de proceso. El proceso de estabilización, el relleno de
seguridad, la ingeniería básica mecánica,
eléctrica, instrumentación y todos los servicios
auxiliares fueron responsabilidad de lNVAP.
La ingeniería de detalle completa, la obra civil, el montaje
electromecánico, la puesta en marcha y la operación
de la planta fueron igualmente realizados por INVAP.
Mientras la planta fue copropiedad de INVAP,
podía procesar por sí misma hasta el 10 por ciento
de la demanda potencial del mercado. Está en funcionamiento
desde febrero de 1998.
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