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El sistema de detección temprana de incendios forestales Haukanken, desarrollado por INVAP para el Gobierno de la Provincia de Río Negro, ejerce vigilancia remota permanente de los lugares que se han mostrado propensos a la ocurrencia de incendios forestales “de interfase” (es decir, los que ocurren en el borde de los ecosistemas boscosos y las poblaciones).
El Haukanken (palabra shelknum que significa “lugar del fuego”) puede funcionar perfectamente en cualquier otro contexto, desde sitios de tejido urbano puro hasta todo tipo de áreas remotas y despobladas con bosque, arbustal o pastizal. Donde pueda ocurrir un incendio, las cámaras de alta prestación del Haukanken lo detectan aunque las llamas no sean visibles, sin necesidad de personal “in situ”, desde grandes distancias y antes de que se salga de control. Con sus sensores meteorológicos anexos, el Haukanken informa incluso a la central remota sobre condiciones microclimáticas muy locales que puedan considerarse de “alerta amarillo” o “alerta rojo”, favorables a que ocurran incendios. |
El sistema está aislado y diseñado para soportar de todo, desde una meteorología extrema (de 10 grados bajo cero hasta 50 sobre cero) a condiciones de vandalismo. Su núcleo es un sistema de dos cámaras, una de luz visible y otra de infrarroja; y su estación meteorológica censa datos de presión atmosférica, humedad relativa, temperatura, velocidad y dirección del viento, precipitación pluvial y punto de rocío.
En la Argentina, el Haukanken puede ayudar a la difícil conservación de los bosques subantárticos andinopatagónicos, de cuyo inventario inicial de 5 millones de hectáreas a principios del siglo XX quedan en pie sólo 2, y que fuera de los Parques siguen perdiendo superficie básicamente por la repetición de incendios, en gran parte intencionales. Con el crecimiento de la planta urbana en las ciudades patagónicas en interfase con el bosque y receptoras de turismo, los peligros se agravaron y los incidentes son más frecuentes y peligrosos, especialmente durante los veranos de los años secos.
El primer Haukanken en desplegarse se colocó en 2005 en el Centro Atómico Bariloche, en un punto elevado desde donde monitorea la ladera norte, muy boscosa del cerro Otto. En el citado cerro, el sistema tiene una estación repetidora, que transmite datos e imágenes por microondas hacia el cuartel central del SPLIF (Sistema de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales). Desde esta central se observan y graban las imágenes que genera el movimiento automático o telecomandado manual de las cámaras instaladas.
El esquema estándar previsto es de barrido sistemático durante la época de riesgo las 24 horas del día, con posibilidad de detener el movimiento, sensar infrarrojo y amplificar la imagen. Un segundo sistema Haukanken fue instalado en 2006 en El Bolsón, a unos 130 km al sur de San Carlos de Bariloche.
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