El RA-8, cuya misión exclusiva fue testear el núcleo de de la futura central de potencia CAREM, fue diseñado y construído por INVAP para la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en Pilcaniyeu, una localidad en la estepa rionegrina del norte. Funcionó entre 1997 y 2001.
Este tipo de reactores, llamados “critical facilities”, suelen tener bajas potencias y vidas operativas muy cortas, ya que salen de servicio una vez cumplida su función. Aunque formalmente se asemejan a los reactores de investigación de pileta abierta, las “critical facilities” tienen un propósito enteramente distinto: comprobar en un modelo físico a escala real la calidad del diseño de los elementos combustibles, así como del diseño del núcleo formado por dichos elementos combustibles.
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Las “facilities” son, en suma, meros prototipos del núcleo de una instalación futura. Por ello, carecen de canales de irradiación, búnkers, “rabbits”, celdas calientes y toda la parafernalia de sistemas y subsistemas que distinguen a un verdadero reactor de producción de radiosótopos, o de formación de personal.
El RA-8 es un reactor de pileta abierta y “de potencia cero”, lo que en términos reales significa que genera sólo 10 watts de calor, con un máximo de 100 a plena operación. Con tan poco desprendimiento térmico, no necesita de un circuito complejo de refrigeración con “primario” y “secundario”: la débil convección del agua de la pileta alcanza para refrigerar el núcleo.
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Los elementos combustibles que empleó el RA-8 en su corta vida operativa son los que activarán la futura central CAREM: mazos de caños cilíndricos de zircaloy rellenos de pastillas de cerámica de dióxido de uranio levemente enriquecido. Este material tiene una proporción del isótopo físil U235, que va –según el lugar del núcleo- del 1,8 al 3,4 por ciento del inventario total de uranio.
Los elementos de control del CAREM, destinados a absorber excesos de neutrones, fueron también testeados en el RA-8. Son placas de plata, indio y cadmio (Ag, In, Cd). |
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Más allá de las casi tres décadas de rediseños y replanteos que tiene el CAREM, que suponen de suyo un importante valor agregado, lo que sustancia blanco sobre negro la seriedad del proyecto es el RA-8: el principal sistema de esta futura central, su núcleo, ha pasado con éxito por un testeo exhaustivo a escala 1 a 1.
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